miércoles, 16 de noviembre de 2011

Renacimiento

Renacimiento es el nombre dado a un amplio movimiento cultural, que se produjo en Europa Occidental en los siglos XV y XVI. Sus principales exponentes se hallan en el campo de las artes, aunque también se produjo una renovación en las ciencias, tanto naturales como humanas. Italia fue el lugar de nacimiento y desarrollo de este movimiento.

El Renacimiento es fruto de la difusión de las ideas del humanismo, que determinaron una nueva concepción del hombre y del mundo.
El nombre «renacimiento» se utilizó porque éste retomaba los elementos de la cultura clásica. El término simboliza la reactivación del conocimiento y el progreso tras siglos de predominio de un tipo de mentalidad dogmática establecida en la Europa de la Edad Media. Esta nueva etapa planteó una nueva forma de ver el mundo y al ser humano, el interés por las artes, la política y las ciencias, sustituyendo el teocentrismo medieval por cierto antropocentrismo.
El historiador y artista Giorgio Vasari había formulado una idea determinante, el nuevo nacimiento del arte antiguo, que presuponía una marcada conciencia histórica individual, fenómeno completamente nuevo en la actitud espiritual del artista.
De hecho, el Renacimiento rompió, conscientemente, con la tradición artística de la Edad Media, a la que calificó como un estilo de bárbaros, que más tarde recibirá el calificativo de gótico. Con la misma conciencia, el movimiento renacentista se opuso al arte contemporáneo del norte de Europa.
Desde una perspectiva de la evolución artística general de Europa, el Renacimiento significó una «ruptura» con la unidad estilística que hasta ese momento había sido «supranacional».
Sobre el significado del concepto de Renacimiento y sobre su cronología se ha discutido muchísimo; generalmente, con el término «humanismo» se indica el proceso innovador, inspirado en la Antigüedad clásica y en la consolidación de la importancia del hombre en la organización de las realidades histórica y natural que se aplicó en los siglos XV y XVI.
El Renacimiento no fue un fenómeno unitario desde los puntos de vista cronológico y geográfico. Su ámbito se limitó a la cultura europea y a los territorios americanos recién descubiertos, a los que las novedades renacentistas llegaron tardíamente. Su desarrollo coincidió con el inicio de la Edad Moderna, marcada por la consolidación de los Estados europeos, los viajes transoceánicos que pusieron en contacto a Europa y América, la descomposición del feudalismo, el ascenso de la burguesía y la afirmación del capitalismo. Sin embargo, muchos de estos fenómenos rebasan por su magnitud y mayor extensión en el tiempo el ámbito renacentista.
El siguiente link es el de un video sobre el renacimiento:
http://www.youtube.com/watch?v=eWNTirMIgwE

El Renacimiento Italiano

El Renacimiento italiano inició en la era del Renacimiento, un período de grandes logros y cambios culturales en Italia que se extendió desde finales del Siglo XIV hasta alrededor de 1600, constituyendo la transición entre el Medievo y Europa moderna.
Los orígenes del movimiento pueden rastrearse desde inicios del S. XIV, principalmente en la esfera literaria, aunque también ya se detecta de forma incipiente algunas de sus características fundamentales, como el mecenazgo, el intelectualismo y la curiosidad por la Cultura Clásica. No obstante, muchos aspectos de la cultura italiana permanecerán en su estado medieval y el Renacimiento no se desarrollará totalmente hasta finales de siglo.
La palabra Renacimiento (Rinascimento en italiano) tiene un significado explícito, que representa el renovado interés del período en la cultura de la antigüedad clásica, luego de lo que allí mismo se etiquetó como la "edad oscura".1 Estos cambios, aunque significativos, estuvieron concentrados en las clases altas, y para la gran mayoría de la población la vida cambió poco en relación a la Edad Media.
El renacimiento italiano comenzó en Toscana, con epicentro en las ciudades de Florencia y Siena. Luego tuvo un importante impacto en Roma, que fue ornamentada con algunos edificios en el estilo antiguo, y después fuertemente reconstruida por los papas del siglo XVI. La cumbre del movimiento se dio a fines del siglo XV, mientras los invasores extranjeros sumían a la región en el caos. Sin embargo, las ideas e ideales del renacimiento se difundieron por el resto de Europa, posibilitando el Renacimiento nórdico, centrado en Fontainebleau y Amberes, y el renacimiento inglés.
El renacimiento italiano es bien conocido por sus logros culturales. Esto incluye creaciones literarias con escritores como Petrarca, Castiglione, y Maquiavelo, obras de arte de Miguel Ángel y Leonardo da Vinci, y grandes obras de arquitectura, como la Iglesia de Santa María del Fiore en Florencia y la Basílica de San Pedro en Roma.
Al mismo tiempo, los historiadores actuales ven también allí una época de regresión económica y de poco progreso científico, que tuvo su desarrollo principal en la cultura protestante del siglo XVII. O

Florencia bajo los Médicis

A fines del siglo XIV, la familia dirigente de Florencia eran los Albizzi. Sus principales oponentes eran los Médicis, primero con Juan de Médicis, y luego su hijo Cosme. Los Médicis controlaban el mayor banco de Europa, y un amplio rango de negocios en Florencia y otros lugares. En 1433, los Albizzi manipularon el exilio de Cosme. Al año siguiente, sin embargo, se eligió una Signoria favorable a los Médicis y Cosme pudo retornar. Los Médicis pasaron a ser la familia gobernante, posición que mantendrían por los siguientes tres siglos. La ciudad era una república hasta 1537, fecha que tradicionalmente marca el fin del alto renacimiento en Florencia, pero los instrumentos del gobierno republicano estaban firmemente bajo control de los Médicis y sus aliados, excepto durante breves intervalos después de 1494 y 1527. Cosme y Lorenzo sólo excepcionalmente tuvieron cargos oficiales, pero eran los líderes incuestionables.
Cosme de Médicis fue altamente popular entre los ciudadanos, en especial por traer un período de estabilidad y prosperidad a la ciudad. Uno de sus logros más importantes fue negociar la Paz de Lodi con Francesco Sforza, dando punto final a décadas de guerra contra Milán, y estabilizando casi todo el norte de Italia. Cosme fue así mismo un importante mecenas artístico, tanto en forma directa como indirectamente por el ejemplo que daba en tal sentido.
Cosme fue sucedido por su enfermizo hijo, Pedro, quien murió luego de estar cinco años al mando de la ciudad. En 1469 las riendas del poder pasaron al nieto de Cosme, de veintiún años de edad, Lorenzo, que sería conocido como "Lorenzo el Magnífico". Fue el primero de su familia en ser educado desde edad temprana en la tradición humanística y es reconocido como uno de los más importantes mecenas del renacimiento. Bajo Lorenzo, el gobierno de los Médicis se formalizó a través de la creación de un nuevo Consejo de los Setenta, que él mismo presidía. Las instituciones republicanas continuaron, pero perdieron todo su poder. Lorenzo fue menos exitoso en los negocios que sus antecesores, y el imperio comercial de la familia se fue erosionando lentamente. Continuó la alianza con Milán, pero las relaciones con el papado empeoraron, hasta que en 1478, agentes papales aliados con la familia Pazzi intentaron asesinarlo. Aunque el intento falló, resultó muerto su hermano menor Juliano, y la situación condujo a una guerra contra el papado, además de servir de justificación para centralizar aún más el poder en manos de Lorenzo.
Una de las poesías más conocidas de Lorenzo el Magnífico, Quant'e bella giovinezza muestra con fuerza el espíritu renacentista de resaltar y aprovechar el momento actual, en oposición a la promesa futura de una vida eterna, que la filosofía medieval, con base religiosa, promovía como forma de soslayar o soportar las penurias de esta vida

Escultura y pintura (El Reanacimiento Italiano)


En pintura, el falso amanecer del realismo de Giotto, sus figuras tridimensionales ocupando un espacio racional, y su interés humanista en expresar la personalidad individual en lugar de los modelos góticos tardíos, fue seguido por un retroceso a las convenciones conservadoras de finales del gótico.
El renacimiento italiano en pintura comenzó en Florencia con los frescos de Masaccio, luego las pìnturas sobre panel y frescos de Piero della Francesca y Paolo Uccello.
Se ha debatido si el secularismo del Renacimiento, debido a la presencia de algunas pinturas mitológicas no ha sido exagerado por escritores de principios del Siglo XIX como Jacob Burkhardt. Uno de los principales pintores cuyas obras seculares han llegado a nuestros días es Botticelli, conocido por su profunda religiosidad (fue seguidor de Savonarola) y por su producción general plena de obras de temas religiosos.
En escultura, el estudio de Donatello sobre las obras de la antigüedad llevó al desarrollo de posiciones clásicas y los temas desnudos. Su segunda escultura del "David" fue el primer desnudo en mármol creado en Europa desde el Imperio romano. El progreso hecho por Donatello influyó toda la producción subsiguiente.
Pero el gran genio del arte escultórico es Miguel Ángel. Es al mismo tiempo un notable arquitecto y pintor, pero se comporta, sobre todo, como escultor. Puede decirse que todo lo reduce a la escultura. Los miembros arquitectónicos por él utilizados poseen el mismo ímpetu que los colosales músculos de sus figuras. David de 1504 es también un estudio de desnudo masculino. Esta obra es más realista que la de Donatello y de mayor intensidad emocional. Ambas esculturas están en posición decontrapposto, su peso apoyado en una pierna

Renacimiento Nordico


El Renacimiento nórdico es el término utilizado para describir al Renacimiento en el norte de Europa, o más ampliamente, fuera de Italia. Antes de 1500 el Renacimiento italiano no había tenido casi influencia fuera de Italia. Después de ese año se expandió por Europa, pero las influencias del gótico tardío permanecieron hasta la llegada del Barroco.1
En Francia, el rey Francisco I importó el arte italiano, encargó obras a grandes artistas (incluido Leonardo Da Vinci), y construyó a buen costo grandes palacios, iniciando el Renacimiento francés. Muchos escritores como Rabelais y Pierre de Ronsard abrevaron en el espíritu del renacimiento italiano. Desde Francia, el movimiento se difundió a los Países Bajos, al Sacro Imperio Romano Germánico y Escandinavia con el Renacimiento alemán, y finalmente a Britania a fines del Siglo XVI. Durante el Renacimiento inglés, (que se superpuso a la era isabelina) escritores como William Shakespeare y Christopher Marlowe compusieron obras de influencia duradera. El Renacimiento fue llevado a Polonia directamente desde Italia por artistas de Florencia, iniciando el Renacimiento polaco. El Renacimiento nórdico se diferenció del italiano por su centralización del poder político. Mientras que Italia estaba constituida por ciudades-estado independientes, los países de Europa central y Europa occidental estaban emergiendo como estados-nación. El Renacimiento nórdico estuvo también muy ligado a la reforma protestante, y la larga serie de conflictos internos y externos entre varios grupos protestantes y la Iglesia Católica Romana.

Panorama (Renacimiento Nórdico)


Quizá más importante que el inicio del Renacimiento en el norte de Italia fue su difusión a través de Europa. Además, Europa era largamente más uniforme bajo el sistema feudal. Este sistema económico había dominado allí por cientos de años, pero estaba en declinación al inicio del Renacimiento. Las razones para tal declive incluyen el contexto posterior a las grandes plagas, el creciente uso de moneda en lugar de tierras como medio de pago, el mayor número de siervos viviendo en libertad, la formación de los estados-nación con monarquías interesadas en reducir el poder de los señores feudales, la inutilidad creciente de las armas feudales frente a las nuevas tecnologías militares (por ejemplo, las armas de fuego), y un crecimiento general en la productividad agropecuaria debido a la mejora de las técnicas y métodos de cultivo. Como en Italia, la declinación del feudalismo abrió el camino para los cambios culturales, sociales y económicos asociados con el Renacimiento en Europa occidental.
Finalmente, el renacimiento en Europa occidental fue empujado por un retroceso de la Iglesia Católica de Roma debido a su eventual incapacidad para ayudar con las devastaciones de la Peste negra y el Cisma de Occidente que dividió a Europa. El bajo poder del feudalismo significó romper una política largamente establecida en la que los religiosos ayudaban a mantener a la población de menos recursos bajo control para recaudar impuestos. En consecuencia, a principios del Siglo XV se produjo la aparición de muchas instituciones y movimientos seculares. Entre los más importantes se encuentra sin duda el humanismo, que estableció las bases filosóficas para gran parte del arte y la ciencia renacentista. Muchas expresiones artísticas de este período hubieran sido prohibidas por la Iglesia un siglo antes, y ahora se toleraban e incluso promovían.
Sería inapropiado describir al Renacimiento como no religioso. El cristianismo era todavía una influencia predominante a través de Europa, y jugaba un rol importante en la vida del pueblo y de la nobleza. Sería más acertado describirlo como una época de crecimiento del secularismo, en la que la población retenía su religión pero comenzaba a participar en asuntos fuera de la iglesia.